En el año 1904, aprovechando una zona rocosa de la costa de Rinlo donde entra el mar y hacía una "piscina" natural, se construyó una de las primeras cetáreas naturales de España. Debido al éxito del marisco obtenido y con el fin de antender la creciente demanda se ubicó una segunda cetárea a escasos 500 metros de la anterior.
Hay constancia de que fué puerto ballenero en la época de su construcción, 1905. Está rodeado de un paseo marítimo recientemente acondicionado, recorriendo el litoral del pueblo.